¿En Qué Creemos?

Esta es una pregunta muy común en las páginas WEB, pero sin ella difícilmente nos conocerías. Nosotros somos miembros de la Iglesia Cristiana Evangélica que se reúne en Honduras, en la ciudad de Tegucigalpa, en el barrio Guadalupe. Nos reunimos con el propósito de anunciar el evangelio de Jesucristo a toda persona que nos visita.
Hay algunas doctrinas básicas y prácticas que sustenta la palabra de Dios y creemos como Iglesia y son las siguientes:

Doctrinas

DIOS: Creemos en un solo Dios verdadero, Creador de todas las cosas, quien existe en tres personalidades distintas pero iguales en esencia, gloria y atributos: Padre, Hijo y Espíritu Santo. (Génesis 1:26, 3:22; Deuteronomio 4:35; 6:4; Isaías 6:3; Mateo 3:16-17; 28:19; Marcos 12:29; Lucas 10:21; Juan 1:14; 4:24; 17:3; Hechos 1:6-8; 5:3, 4, 9; 17:31; Romanos 1:20; I Corintios 12:4-6; II Corintios 13:14; Gálatas 4:4-6; Efesios 2:18; 4:4-6; Tito 3:4-6; Hebreos 1:1-3a; 9:14; I Pedro 1:2; I Juan 5:7; Apocalipsis 1:4-6, 8.)
CRISTO JESÚS: Creemos en el Señor Cristo Jesús, quien es Dios, Unigénito Hijo del Padre, engendrado por obra del Espíritu Santo, nacido de la virgen María, y participa de perfecta humanidad pero sin pecado. (Mateo 1:20-25; Lucas 1:30-35; Juan 1:1-2, 14, 18; 3:16; Filipenses 2:5-8; Hebreos 4:15; I Juan 3:5.)
Creemos que el Señor Cristo Jesús murió por nuestros pecados conforme a las Escrituras, como sacrificio substitutorio y expiatorio y como única base de redención para todo aquel que cree en El. (Juan 1:29; Hechos 2:22-23; Romanos 3:22-26; 5:8; I Corintios 5:14; 15:1-3; II Corintios 5:19, 21; Gálatas 3:13; Efesios 1:7; I Timoteo 2:6; Tito 2:14; Hebreos 2:17; 10:5-14; I Pedro 3:18.)
Creemos que nuestro Señor Jesucristo resucitó de los muertos corporalmente, ascendió a los cielos, fue glorificado y exaltado a la diestra de su Padre Dios todopoderoso, donde ahora como Gran Sumo Sacerdote intercede permanentemente a favor de los santos. Es la cabeza de la Iglesia. (Lucas 24:39; Juan 20:20; Hechos 1:9; 2:24, 36; I Corintios 15:4, 12-22; Efesios 1:20-22; Filipenses 2:9-11; Colosenses 1:18; I Timoteo 2:5; Hebreos 1:1-4; 4:14-15; 4:14-15; 7:25; 10:12-13; I Juan 2:1; Apocalipsis 19:11-13.)
EL ESPÍRITU SANTO: Creemos que el Espíritu Santo es la tercera persona de la trinidad, y que redarguye, regenera, santifica, limpia y capacita a cada creyente para toda buena obra. (Mateo 28:19; Juan 14:26; 16:7-11; Hechos 5:3-4; 13:2; I Corintios 3:16; 12:7-11; I Juan 2:20, 27; I Pedro 1:2.)
Creemos que todos los creyentes son sellados para siempre con el Espíritu Santo de la promesa, en el momento de la salvación y bautizados en el cuerpo de Cristo y habitados por el Espíritu Santo para siempre. (I Corintios 6:19; 12:13; Efesios 1:13; 4:3-6, 30; Colosenses 3:14-15.)
LA BIBLIA: Creemos que Dios inspiró las Sagradas Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento, verbal, plena, inerrante, completa e infaliblemente y dirigió a los autores humanos quienes progresivamente escribieron en los documentos originales le Palabra de Dios, el pensamiento completo y exacto que El deseaba revelar. Las Escrituras son la suprema y final autoridad en todo asunto de vida y fe, y la norma de vida para el creyente. (Salmo 119:105; Isaías 8:20; Mateo 5:17-19; Marcos 12:26, 36; Lucas 24:25, 27, 32, 44-46; Juan 5:39; 17:14-17; Hechos 1:16; 17:2-3; 17:11; 18:28; 26:22-23; Romanos 15:4; I Corintios 2:13; 10:11; Gálatas 1:11-12; Efesios 6:17; II Timoteo 3:15-17; Hebreos 1:1-2; 4:12; II Pedro 1:19-21; Apocalipsis 1:1-2.)
LA IGLESIA: Creemos que Jesucristo es cabeza de la Iglesia y quien la gobierna y dirige. (Hechos 4:11; Efesios 1:22-23; 4:15-16; 5:23; Colosenses 1:18.)
Creemos que la Iglesia Universal es el conjunto de personas que han creído y recibido al Señor Jesucristo como Salvador personal y han sido bautizadas por el Espíritu Santo en el cuerpo de Cristo desde el día de Pentecostés hasta el arrebatamiento. (Mateo 16:16-18; Juan 1:12; Hechos 20:21; II Corintios 11:2.)
Creemos que el Cuerpo Universal de Cristo tiene su expresión en la iglesia local. La iglesia local es un grupo de personas que ha sido redimido por la sangre del Señor Jesucristo, ha sido bautizado en agua, ha sido organizado según los principios del Nuevo Testamento y se reúne sistemáticamente para adorar a Dios, para la edificación mutua, la evangelización y la práctica de la disciplina bíblica. (Hechos 2:41-42, 47; 9:31; 11:22; 16:5; Romanos 12:4-5; I Corintios 1:2-9; 12:12, 27; Gálatas 1:2; Filemón 2.)
Creemos que el Señor constituyó evangelistas, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos y para edificación, cuidado y conducción de la iglesia, siendo ejemplos de la grey, y responsables ante El. (Marcos 10:42-43; Juan 21:15-17; Hechos 20:17, 28; Efesios 4:11; Hebreos 13:7; I Pedro 5:1-4.)
Creemos que el gobierno de la iglesia, establecido por los apóstoles, es presidido por pastores espiritualmente maduros, llamados ancianos o sobreveedores. Estos hombres espirituales son los responsables de la administración tanto espiritual como física de los asuntos de la iglesia local. (Hechos 11:30; 14:23; 15:2, 6; Romanos 12:6-8; I Corintios 3:9-10; 12:4-6, 11; Filipenses 1:1; I Timoteo 3:1-7; 5:17; Tito 1:5-9; Hebreos 13:17.)
EL SER HUMANO: Creemos que la raza humana fue creada por Dios a Su imagen y semejanza, y que de una misma sangre ha hecho todo el linaje de los hombres para que habiten sobre la faz de la tierra, y que todos los que no creen en el hijo de Dios están condenados y el fin del que muere en sus pecados es la muerte segunda. (Génesis 1:26-27; 2:7; 3:8-19; Mateo 25:41, 46; Lucas 16:22-26; Juan 3:18; 5:28; Hechos 17:26; Romanos 1:18-32; 3:9-20, 23; 5:12; 6:23; II Tesalonicenses 1:6-9; Judas 7:8; Apocalipsis 20:11-15; 21:8.)
"SALVACIÓN" Y "CONDENACIÓN": Creemos que la salvación es una posesión eterna de todos los que han nacido de nuevo por la fe en Cristo sin la intervención de obras humanas, y por la gracia de Dios. El arrepentimiento es una parte vital de la fe y ninguna otra acción o sentimiento es válido para ser salvo. (Juan 1:12; 3:16, 36; 5:24; 6:29, 40; 10:27-29; Hechos 13:39; 16:31; Hechos 20:21; Romanos 1:16-17; 3:22, 26; 4:5; 5:1; 6:23; 10:4; Gálatas 3:22; Efesios 2:8-9; Filipense 3:8-9; Tito 3:5; Hebreos 5:9; Santiago 1:18; I Pedro 1:18-19, 23; I Juan 2:25; 5:11-13, 20.)
"SEÑALES Y MARAVILLAS": Creemos que los apóstoles realizaron "Señales y Maravillas" que sirvieron para autenticar y confirmar el mensaje del evangelio. Creemos que esas "Señales y Maravillas" cesaron al fin de la era apostólica y que no son necesarias en nuestros días ya que la verdad del evangelio ha sido confirmada tanto en la iglesia como en el mundo. (Hechos 4:29-30; 5:12; 6:8; 8:6; 14:3; 15:12; Romanos 15:18-19; II Corintios 12:12; Hebreos 2:4; I Corintios 13:8-10.)
"RESURRECCIÓN" Y "ARREBATAMIENTO": Creemos que el regreso de nuestro Señor Jesucristo es inminente. Creemos en la Resurrección corporal, el arrebatamiento en el aire y la transformación de los santos creyentes con cuerpos incorruptibles, lo que nos debe motivar a vivir constantemente esperándole en forma piadosa. (Juan 14:1-3; I Corintios 15:42-44, 49, 51-54; Filipenses 3:20-21; I Tesalonicenses 4:13-18; I Pedro 1:13-17; 2:11-25; II Pedro 3:11; I Juan 3:2.)
"EL TRIBUNAL DE CRISTO": Creemos en el tribunal de Cristo, donde las obras del servicio cristiano serán juzgadas, y los creyentes recibirán recompensas. (Romanos 14:10; I Corintios 3:8b, 10-15; 9:18-27; II Corintios 5:10; Filipenses 3:14; Colosenses 3:23-24; Apocalipsis 22:12.)
"EL MILENIO" Y "LA SEGUNDA VENIDA": Creemos en el milenio y la Segunda Venida de Cristo Jesús en persona, sobre las nubes del cielo, con poder y gloria, para reinar sobre este mundo por mil años y después juzgar a los vivos y a los muertos. Después del Milenio, Cristo Jesús continuará reinando por toda la eternidad. (Mateo 25:31-46; 28:18; Juan 5:22; Hechos 10:42; Hebreos 9:27; Apocalipsis 20:1-6, 11-15.)
"TODO NUEVO": Creemos en un cielo nuevo y una tierra nueva donde no habrá mas pecado. (II Pedro 3:7, 10-13; Apocalipsis 21:1-5, 27.)

Prácticas

"EL BAUTISMO": Creemos en la práctica del bautismo por inmersión , como obediencia al mandato del Señor y reconocimiento de verdades fundamentales en la experiencia y posición del creyente, como símbolo de haber muerto al pecado y haberse identificado con la muerte y resurrección del Señor Jesucristo, para andar en vida nueva y como requisito para la identificación con la iglesia local. (Mateo 28:19-20; Marcos 16:15-16; Hechos 2:41; 8:36-39; 10:47-48; 16:31-34; 18:8; Romanos 6:3-9; Colosenses 2:12.)